Historia
Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en Google+ Enviar por mail Imprimir

Historia

Hoy Toro está reconocida a nivel internacional como una de las mejores regiones vitivinícolas del mundo. En los diez últimos años la D.O. TORO ha pasado de la oscuridad al centro del escenario mundial, gracias a sus vinos de alta calidad y de personalidad inconfundible.

A pesar de haber conseguido la fama internacional recientemente, la historia del vino de TORO es muy antigua. Desde la época romana y a lo largo de los siglos XII y XIII, los vinos de Toro fueron objeto preciado de mercadeo, gozando incluso de privilegios reales. Así, durante el reinado de Alfonso IX, el vino de Toro era el único vino foráneo que tenía permitida la entrada en la cuidad de Sevilla. Fue también el vino de Toro el que acompañó a Cristóbal Colón en su descubrimiento de las Américas; hasta tal punto que la “La Pinta”, una de sus tres carabelas, fue bautizada así por el toresano Fray Diego de Deza, confesor de la reina Isabel, en referencia a una medida de capacidad que se empleaba en Toro y que aún hoy se utiliza como expresión coloquial para referirse a un trago de vino.

Ya en el siglo XIX, con la llegada de la filoxera a Europa, Toro se convirtió en una región exportadora de vinos, principalmente hacia Francia. La invasión de esta plaga sólo había afectado a una pequeña proporción del viñedo de esta zona.

A lo largo de la historia el valor del vino de Toro había radicado principalmente en su graduación y corpulencia, características que hacían de él un vino duradero, y que permitía su transporte a ultramar. Ello explica que hasta más de la mitad del siglo XX su demanda, basada en dichas cualidades, no propiciara ningún tipo de cambio en la producción de aquel potente vino. A medida que el mercado fue demandando vinos más finos y elegantes, el futuro de estos vinos se preveía difícil.

Observando esta realidad, ya en la década de los años 70, y convencido de que la alta graduación de aquella Tinta de Toro no era intrínseca a la variedad sino a su tardía recolección, Manuel Fariña comenzó a impulsar el primer gran cambio en la zona: el adelanto de la vendimia en casi un mes. Se trataba de recolectar la uva en el momento óptimo de maduración a la vez que se reducía su graduación desde los 16º-17º, hasta los 13º-14º.

En 1987 se aprueba la denominación de origen que abarca dieciséis términos municipales de la zona, pertenecientes a las provincias de Zamora y Valladolid. Manuel Fariña fue elegido presidente del primer Consejo Regulador de la D.O. Toro. Con tan sólo seis bodegas acogidas al nuevo marchamo de calidad, se iniciaba una nueva etapa llena de retos y verdaderamente prometedora.

El reconocimiento mundial de los nuevos vinos de Toro ha convertido a esta D.O. en el punto de mira, no sólo de compradores, sino también de gran número de inversores del sector vinícola. Así lo demuestra el hecho de que en la actualidad hay más de cuarenta bodegas amparadas por la D.O. Toro.

Algunos de los más prestigiosos observadores del mundo del vino no han dudado en situar a Toro entre las diez regiones vitivinícolas de mayor interés del mundo de los próximos años.

Historia

LOCALIZACIÓN Y CONTACTO

Bodegas Fariña (D.O. TORO)
Camino del Palo s/n
49.800 Toro (Zamora)

Bodegas Fariña (Vino de la Tierra de Castilla y León)
Crtra. de Moraleja s/n
49.151 Casaseca de las Chanas (Zamora)

Tel: +34 980 57 76 73 Fax: +34 980 57 77 20
comercial@bodegasfarina.com

Wine in moderation

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y realizar el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración de su navegador u obtener más información sobre las cookies a través nuestra Política de Cookies.